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A veces me imagino ser hombre…

por María Elvira Alvarez

A cuantas de nosotras nos ha pasado esto alguna vez: te pones a charlar con un amigo que te termina diciendo que el patriarcado ya no existe, que las mujeres viven igual que los hombres con exactamente los mismos derechos y las mismas oportunidades. Todo esto con el objetivo de hacerte saber que el feminismo por lo tanto no tiene razón de ser, que es completamente inútil, que es casi una estupidez, que como feminista estás equivocada y además estás perdiendo tu tiempo… Es en esos momentos que te preguntas si alguna vez este tipo se ha imaginado ser mujer… Porque a veces yo sí me imagino ser hombre.

Caminar tranquilo por las calles sin tener miedo de otros hombres. Cuando se me acerca un tipo en la calle para pedirme fuego a las 2 de la mañana y que no hay nadie alrededor no siento miedo, ¿por qué sentiría miedo?… Caminar tranquilo por las calles, sentir que la ciudad es mía, que las calles son mi espacio, que nada me es hostil y que nada me molesta… A veces me imagino ser hombre y que mientras paseo no hay nadie para hacerme comentarios groseros ni acosarme, ¿por qué me acosarían? ¿quién me acosaría?… A veces me imagino ser hombre y me imagino tener la libertad de ir a donde quiera, a la hora que quiera y con quien quiera sin sentir ni la más mínima pizca de miedo…

Es normal que si estoy hablando de algo serio no me hagan un comentario sobre mi pelo, mi ropa, o sobre cuán bien me veo hoy… A veces me imagino que soy hombre, y trato de hacerle saber a una de las secretarias de mi trabajo que me parece bonita… Seguro le alegrará el día y quizás logre acostarme con ella…

A veces me imagino que soy hombre… Me imagino viendo a las compañeras de clase, a las colegas, a las amigas, a las chicas en la calle… Me imagino viendo sus piernas, sus cuerpos y pensando que están sexys y que no estaría nada mal acostarse con una de ellas… A veces me imagino ser hombre, que voy a una fiesta y una chica, que no está nada mal, quiere bailar conmigo… Si me saca a bailar debe ser porque algo quiere… No puedo evitar pegarme a ella, me parece sexy… A veces me imagino que soy hombre y que después de haber tomado mucho acompaño a la chica a su casa… Entro con ella y la beso porque no me puedo aguantar las ganas de besarla, y además estoy borracho… A veces me imagino que soy hombre y que me acuesto con la chica porque está buena… Me despierto en su casa y para que no piense que esto va más allá, me largo lo antes posible… A veces me imagino que soy hombre, y no me acuerdo bien de la noche anterior, no sé bien cómo terminamos acostándonos… No sé bien si le gustó, no sé cuan borracha estaba…  A veces me imagino que soy hombre, y que esa misma noche me voy a la casa de la chica que me anda llamando desde hace unos días; no me gusta, no es linda, pero igual me acuesto con ella… Ojala ni se le ocurra pensar que si me acosté con ella es porque me gusta o quiero algo con ella… A veces me imagino que soy hombre y les cuento a mis amigos de las chicas con las que me acuesto…Ellos también me cuentan sus historias…  Algunos de ellos tampoco se acuerdan bien… A veces me imagino que soy hombre y nadie me pregunta que por qué me acosté con ellas, que debería respetarme un poco, que debería respetar mi cuerpo, que si hago eso las chicas van a pensar que soy muy fácil… ¿A quién se le ocurriría preguntarme eso? Yo hago lo que quiero con mi vida y con mi cuerpo. A veces me imagino que soy hombre y como está bien visto, la verdad es que me siento bien de lograr acostarme con tantas chicas… Me hace sentir seguro de mí mismo…

A veces me imagino que soy hombre y que cuando hablo en una reunión se me toma muy en serio… La gente me oye y no me interrumpe… Pero no lo noto; total, es normal que cuando uno hable la gente lo tome a uno en serio y no lo interrumpa. Es normal que si estoy hablando de algo serio no me hagan un comentario sobre mi pelo, mi ropa, o sobre cuán bien me veo hoy… A veces me imagino que soy hombre, y trato de hacerle saber a una de las secretarias de mi trabajo que me parece bonita… Seguro le alegrará el día y quizás logre acostarme con ella…

A veces me imagino que soy hombre y que no tengo que preocuparme de ir al ginecólogo, no tengo que preocuparme de tener cáncer en los ovarios o cáncer de mama…  A veces me imagino que soy hombre y que no tengo las reglas, ni sé lo que es tenerlas; mi hermana las tiene y sufre porque cada vez que le vienen le duele mucho… No logro ni imaginarme qué tipo de dolor siente… A veces me imagino que soy hombre y que no tengo que preocuparme de cuidar mi piel porque sino me volveré un viejo arrugado…A veces me imagino que soy hombre y no gasto mi plata en maquillaje, esmaltes de uña, cremas especiales, métodos para depilarse, ni en peluquerías… Obviamente nada de eso me sirve, no tengo ni siquiera una secadora de pelo, ¿para qué tanta cosa?… Salgo de la ducha, me rasuro, me visto y estoy listo para empezar el día… A veces me imagino que soy hombre y que no me tengo que preocupar realmente por mi peso… Siempre tuve un peso normal y a pesar de que por tanta cerveza me ha crecido un poco la barriga, eso no ha cambiado mi éxito con las chicas…

A veces me imagino que soy hombre y no me tengo que preocupar de quedar embarazada; obviamente sí de dejar a una chica embarazada, pero si eso llegara a ocurrir, ya veríamos… De cualquier manera, nunca tendré que preocuparme de vivir los cambios físicos y hormonales de un embarazo y ni hablemos de vivir un parto… A veces me imagino que soy hombre y me alegra saber que han habido tantos hombres en la historia que han logrado tantos avances para la humanidad; toda una generación de hombres me respalda en mis proyectos y planes futuros… A veces me imagino que soy hombre y que en las entrevistas de trabajo nadie me pregunta si planeo tener hijos y para cuándo los tengo planeados… A ningún amigo se le ocurrirá jamás decirme que debería dedicarle más tiempo a mis hijos en vez de a mi carrera… Que si continúo trabajando soy un padre egoísta… A veces me imagino que soy hombre y que nadie me paga menos solo por el hecho de ser hombre… ¿Por qué alguien tendría que pagarme menos salario que a otros por el mismo trabajo? Sería muy injusto. Igual no lo noto porque nunca he tenido que lidiar con ese problema; a mí se me paga lo justo.

A veces me imagino que soy hombre y que escucho en la tele sobre las altas tasas de femicidio y violencia doméstica… Qué horrible que eso ocurra, no sé cómo a un hombre se le puede ocurrir pegarle a una mujer… A mí me enseñaron que a las mujeres no se les pega ni con el pétalo de una rosa… A veces me imagino que soy hombre y una amiga me cuenta sus historias sexuales. Se acuesta con demasiados chicos… Es obvio que no la van a valorar, no se hace respetar, y además se viste y baila de manera demasiado provocativa… A veces me imagino que soy hombre y pienso en lo buena que ha sido mi madre, tan dedicada a sus hijos, dejando de lado todo por nosotros, y en mi padre que ha hecho todo para darnos bienestar…

A veces me imagino ser hombre y me doy cuenta que en el fondo imaginarlo no es tan fácil, porque para imaginar lo que es ser hombre he tenido que reflexionar en las experiencias de vida de muchísimas mujeres…

Definitivamente no, mujeres y hombres no tenemos las mismas condiciones de vida ni las mismas oportunidades; no tenemos las mismas experiencias de la ciudad ni del espacio público, no podemos movernos con tanta libertad. No podemos vivir de la misma manera nuestra sexualidad y no tenemos siquiera derecho a afirmarla abiertamente. No tenemos las mismas experiencias laborales y ni siquiera el mismo salario por el mismo trabajo. Las mujeres vivimos constantemente bajo presiones y expectativas ridículas de virginidad, belleza, delgadez, servicialidad, sumisión que los hombres no conocen. A las mujeres se nos ve como objetos y no como sujetos. Formamos parte de la categoría de oprimidos en la variable de género de relaciones y dinámicas de explotación/dominación/discriminación que se conjugan además con variables de clase y de raza. Cuando nos imaginamos ser hombres la experiencia no se asemeja en nada a la nuestra. Los hombres tienen privilegios de los que ni siquiera se dan cuenta porque nunca se han imaginado ser mujeres.

El patriarcado sigue existiendo y por lo tanto el feminismo sigue siendo fundamental para que partiendo de nuestras experiencias de mujeres seamos los sujetos de nuestra propia emancipación.

6 Comments

  1. Lo que pasa con el feminismo, cómo es lógico de esperar, es que a medida que ensancha su base también baja el nivel porque muchas personas se acercan por no tener satisfechas algunas expectativas personales de otro orden, no necesariamente ligados a la lucha feminista, por ejemplo, algo tan procaz, como ser considerada fea, no tener amigos, provenir de un sector de clase media baja, ánimo de sobresalir en algo, que son situaciones que pueden coincidir con las consignas feministas: por ejemplo ‘parámetros de belleza del patriarcado’, ‘este sistema te excluye por ser mujer’, ‘las de clase media baja y baja no podemos abortar’, ‘no puedes sobresalir porque eres mujer’…

    claramente se ve que estas cuestiones coinciden pero necesariamente apuntan a lo mismo.

    una de las consecuencias que tiene esto de que a medida que se ensancha la base baja mucho el nivel, antes por ejemplo decir que una mujer era una feminista era casi un título de persona independiente, de hambre intelectual, de auténtica osadía ante la vida, ahora decir que una mujer es feminista la gente, según se comenta cotidianamente, considera que es una persona sin personalidad, que adhiere a consignas que bajan del poder y que no domina muy bien, que está en pose de rebeldía pero que en realidad sigue la moda de lo politicamente correcto.

    un ejemplo es esta nota no hay palabras para calificarla, quizás deberíamos unir tres para dar una idea más o menos acabada: fome-mediocre-absurda.

    muy triste realmente para mí, me siento embaucado.

    disculpen los errores de piteo, saludos.

  2. Anónimo says

    y cuál es tu propuesta ?? … es super fácil criticar sin proponer algo al respecto

    • no sé si me preguntas a mí, pero voy a contestar, primeramente me parece muy bueno de tu parte que des la oportunidad de expresar una propuesta, mi propuesta personal es reflexionar contra viento y marea, no ceder a la pereza, no buscar el elogio fácil, ni la mera compañía de quienes a su vez buscan tu mera compañía, menos que menos especular con la reflexión filosófica como si se tratase de una profesión en la que buscas un ascenso laboral, es decir más paga, más reconocimiento social, y un aire despreocupado al subir a una Todo Terreno de como que ‘estás en otra’, alejada de los simples mortales.
      escala las heladas cumbres de la reflexión filosófica, pero no como una andinista que tiene su campamento base con todas las comodidades, tal como hacen los ricachones, escala hacia la cumbre como lo hacen las cabras salvajes, atrévete y quizás acabes en el fondo de un abismo con los huesos quebrados, sola y sin nadie que te diga lo buena persona que eres, inténtalo, valdrá la pena.

  3. Juan Ponce: Si al menos algo de lo que dijeras fuera inteligente, valdría la pena responderte. Tu falta de argumentos y de claridad al expresarte (ninguno de tus comentarios tiene sentido, menos aún el último) hacen que sea una pérdida de tiempo intentar argumentar con alguien que ni siquiera es capaz de hilvanar frases que tengan sentido… Ánimo y suerte!

  4. “Machu”: si crees que este artículo denigra a la mujer es que tu cerebro no funciona correctamente… O será simplemente que eres un “machusta” que se cree muy “machu”?

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