All posts tagged: Karina Felitti

Tinder en la hoguera feminista

por Karina Felitti Esta aplicación para teléfonos inteligentes se lanzó al mercado en septiembre de 2012 y desde entonces no ha hecho más que crecer. Tinder puede traducirse al español como “yesca”, palabra que la RAE define como “cosa sumamente seca, y por consiguiente dispuesta a encenderse o abrasarse”, y también como “incentivo de cualquier pasión o afecto”. La llama del logo le va bien. Sus creadores la pensaron como la recreación virtual de un bar: en lugar de acercarte personalmente a alguien que posa en la barra se pone “me gusta” a una o varias fotos de perfil. Incluso hay más información que la que podríamos obtener personalmente: a partir de la conexión por Facebook, podemos acceder a las páginas favoritas y los amigos en común, además de que existe un espacio disponible para la presentación personal. Esta dinámica no exige al comienzo un esfuerzo físico, de hecho se dice que funciona bien para “solteros perezosos” que planean citas desde el sofá, pero ello no significa que no se requieran otras destrezas. La lógica del …

Bendito útero

por Karina Felitti Allá por los años ’70 la feminista canadiense Shulamith Firestone describía a la maternidad como una “trampa amarga” para las mujeres, y confiaba en que la liberación llegaría con la posibilidad tecnológica de la reproducción humana por fuera de ellas. La “servidumbre reproductiva” que imponía el patriarcado encontraba su base material en el cuerpo, en la diferencia biológica, una situación que los “úteros máquina” superarían. Otras pensadoras se sumaban a esta mirada que entendía al cuerpo femenino como traición –la Simone del Segundo Sexo, por ejemplo– por menstruar, por su posición en la relación sexual, por embarazarse, por parir. En paralelo y como reacción, otros discursos llamaban a reconocer la corporalidad femenina en términos positivos y demandaban derechos que asegurasen que la diferencia no se tradujera en desigualdad. Ese reconocimiento necesitaba de exploraciones conceptuales y también prácticas. En paralelo y como reacción, otros discursos llamaban a reconocer la corporalidad femenina en términos positivos y demandaban derechos que asegurasen que la diferencia no se tradujera en desigualdad. Ese reconocimiento necesitaba de exploraciones conceptuales …

I’ve got the power: really?

por Karina Felitti En las últimas semanas llegaron a mí artículos, convocatorias y noticias que a pesar de sus diversas procedencias y contenidos tenían algo en común: describían y promocionaban modalidades de empoderamiento femenino. No recordaban las luchas por el derecho al voto y a ser elegidas como representantes, o la importancia de los derechos laborales, reproductivos y sexuales, ni tampoco señalaban de modo particular las deudas en cada una de éstas áreas. Más bien, se concentraban en visibilizar oportunidades de liberación en lo cotidiano. Por ejemplo, una nota periodística se anclaba en el “feminismo urbano” para promover el ciclismo femenino y con él, la creación en las ciudades, consideradas como no pensadas para las mujeres y por ello patriarcales, de “trayectos nuevos: feministas, libertarios”.[1] Otras propuestas invitaban a no depilarse (axilas, cavado, piernas), resistiéndose así al modelo de belleza hegemónico y promoviendo la equidad de género, con el argumento de que si el varón no lo hace, tampoco deberían estar obligadas las mujeres a ello. Depilarse toda, algo o nada, establece en determinados ámbitos …

Revisitar el “machismo”

por Karina Felitti En noviembre del 2014 llegué a la Ciudad de México con el objetivo de recopilar y analizar las historias de vida de mujeres de la “generación de la píldora”, aquellas que en su juventud habían vivido los cambios en las pautas de moral sexual, las relaciones entre varones y mujeres, y las políticas públicas en relación a la anticoncepción. La sanción de la Ley General de Población (1973), la creación del Consejo Nacional de Población (CONAPO) (1974) y la puesta en marcha del Programa Nacional de Planificación Familiar (1977), marcaron un nuevo rumbo: la propaganda y la difusión de métodos anticonceptivos dejaron de estar prohibidas y la planificación familiar se postuló como derecho que el estado se comprometía a garantizar. En las campañas estatales de promoción de estas nuevas medidas, la denuncia al machismo ocupó un lugar destacado. Era sabido que muchos varones cifraban su masculinidad en la cantidad de hijos que podían engendrar y consideraban que si sus mujeres tomaban anticonceptivos, lo hacían porque tenían uno o varios amantes. Vámonos haciéndonos …